martes, 25 de febrero de 2014

Esos días

Esos días en los que te despiertas y sabes que no va a ir bien, que desde ese primer momento que bajas los pies de la cama piensas que te has levantado con el pie izquierdo, aun que realmente no te has dado cuenta cual a sido el primer pie que has puesto en el suelo.
Bien, pues hoy, es uno de esos días.
Hoy por la mañana, voy a la cocina, me bebo mi habitual vaso de leche con colacao, y me vuelvo a dormir. No tenía ganas de ir al instituto para verle la cara, y esa sonrisa tan perfecta que tiene, mientras yo tengo la sonrisa al revés. 
Cuando me volví a la cama soñé con ese día en que estábamos en tu casa y me prometías que aquello iba a ser para siempre, entrara quien entrara en nuestras vidas, no íbamos a dejar que se interpusiera en nuestra historia, por que "somos algo más que tu y yo, somos nosotros". 
Odio que tuvieras que escribir en la corteza del arbol de enfrente de mi casa nuestros nombres dentro de un corazón, ya que ahora tengo que verlo cada vez que quiero ir a algún sitio y es inevitable que lo mire, acordandome de aquel día hablando por whatsapp..

- Te hecho de menos fea
- Echo de echar, no hecho de hacer
- Lo que sea, a que me has entendido?
- Claro que sí, tonto, te quiero ver
- Pues asómate a la ventana

Fui corriendo, no me lo podía creer, ¿enserio había venido a verme? Me asomé, y lo vi al lado del árbol y me gritó, muy fuerte "baja corriendo que te tengo una sorpresa". Me quité el pijama, intenté estar lo mas presentable posible y fui corriendo a darle un abrazo. Y vi aquel corazón con nuestros nombres dentro. Y me dijo al oido "para que nunca te olvides de mí fea, esto es para siempre".

Me gustaría saber donde ha quedado esa promesa y todas las demás, por que ahora tengo toda la cama llena de promesas rotas, sedientas de verdades y hartas de mentiras.



Acordándome de tí.
Ana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario